Como una buena Carménère tardía y
poco sensible a las heladas,
nos descubrimos por casualidad...
ahora es lindo ver el pasado de frente al
cruzar un pasillo cualquiera,
imaginar las reacciones, las sonrisas forzadas,
seguro se harán mas de dos o tres preguntas
vos sabes… al fin y al cabo somos
tema de pasillo en una oficina cualquiera,
seguro el silencio, la duda y una que otra
mentira serán la respuesta,
nosotros hoy, hacemos de vez en cuando
el ejercicio de revivir los malos ratos,
de aprender, ya sin la pena estúpida,
los momentos que no se deben repetir,
nos asombra y agrada como todo
ha sucedido en un orden divino,
los giros que dan las situaciones,
reímos al entender los porqués
que nos parecían tan raros,
las mil y una circunstancias que nos llevaron
a coincidir, para en nuestras noches
compartir un tinto Carménère en la
tranquilidad nuestro lugar en penumbra,
pero sin sombras,
compartir un regreso conversando de
un plan en plural para mañana,
teniendo la certeza de que ya todo paso,
que nuestros totales se han unido
para formar una nueva vida que seguro
ya crece y es real.
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1 comentarios:
Que linda inspiración!
Saludos!
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